Nov 7
Britney Spears en Lisboa
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Probablemente Britney Spears desearía que algún día, al revisar el lado más comercial de la cultura de masas de la primera década del siglo XXI las enciclopedias considerarán su enigmática figura como el eslabón perdido entre Madonna y Lady Gaga. Así como la primera mitad de los años noventa del siglo veinte fueron testigos del extraño fenómeno por el cual, liderados en un principio por Nirvana, una serie de grupos procedentes de la escena musical alternativa independiente llegaron a dominar las listas de éxitos, el desencanto posterior, cuyo inicio fue de alguna manera trágicamente escenificado por el suicidio de Kurt Cobain, fue tan grande que quedó un inmenso vacío rápidamente llenado por un tipo de música y cultura radicalmente distintas que, sin embargo, parecían infinitamente más sinceras y apropiadas en su alarmante vacuidad de contenidos y formas.

britney spears lisboa

Pues la sensación de impostura y utilización por parte de los resortes mas siniestramente eficaces de la sociedad del espectáculo, es algo que sintieron agudamente grupos como los mencionados Nirvana, Pulp (cuyas corrosivas, cáusticas y subversivas letras y puesta en escena eran de repente coreadas en el Reino Unido por cientos de miles de adolescentes pijos y reaccionarios convirtiéndolas, al igual que había pasado con Blur, en bandera de un nuevo patriotismo exaltado y ebrio de cerveza y drogas de diseño) o Radiohead (embarcados en la creación de discos  cada vez más oscuros y difícilmente penetrables que les ayudaran a sacudirse el lastre de los millones de nuevos seguidores conseguidos incomprensiblemente gracias al melancólico y desesperado existencialismo futurista de O.K. Computer), por mencionar tan solo unos pocos nombres representativos.

La angustia, la ira, la marginalidad, el existencialismo, la sedición, la vanguardia, incluso un cierto situacionismo, fueron cooptados y convertidos inmediatamente en productos de venta masiva, generándose una profusión inane de bandas que se vendían conforme a las nuevas y huecas etiquetas. Coincidiendo con un ascenso vertiginoso de la ideología de derechas el camino había sido convenientemente trillado para el triunfo comercial de propuestas descafeinadas y carentes de todo filo, se llamaran Coldplay (en el campo de la música con ciertas pretensiones) o Britney Spears, convertida antes incluso de alcanzar la mayoría de edad, en la más rutilante y exitosa de las estrellas mediáticas.

Pese a sus convencidas legiones de detractores hay algo fascinante en Britney Spears—que actuará en el Pabellón Atántico de Lisboa el nueve de noviembre (http://www.pavilhaoatlantico.pt/vPT/Agenda/Agenda/Pages/evento.aspx?eventoID=1179)– desde el principio. Sin poseer un cuerpo convencionalmente sexy, ni lucir un rostro hermoso, ni tener grandes canciones, ni cantar convincentemente (en la mayoría de sus conciertos su voz robotizada y sin alma es fruto del play-back), ni hacer avanzar las fronteras morales de lo permisible (son célebres sus declaraciones relativas a su deseo de llegar virgen al matrimonio) y pese a seguir haciendo a sus 29 años básicamente la misma música insustancial de adolescente sin mundo interior, sus ventas continúan siendo estratosféricas y no paran de batir récords.

 

 

 

Paul Oilzum Only-apartments AuthorPaul Oilzum

Hay algo sin duda inexplicable y difícilmente definible que la convierte en uno de los máximos iconos de nuestra época, algo que de alguna manera tiene tal vez que ver con su idoneidad para convertirse en símbolo representativo de los valores dominantes en Occidente durante la última década. Tal vez le apetezca, si alquila apartamentos en Lisboa en noviembre, indagar personalmente en este asombroso misterio

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Oct 27
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“No soy nada/Nunca seré nada/No puedo querer ser nada/Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo”. De esta forma inolvidable comienza Tabacaria (en español Estanco) el célebre poema de ocho páginas que debemos a Álvaro de Campos, ese ingeniero naval nacido en Tavira el 15 de octubre de 1890 a la una y media de la tarde y formado universitariamente en Glasgow que se encontraba desempleado en Lisboa en el momento en que Ricardo de Reis, al igual que Campos un destacado heterónimo de Fernando Pessoa, escribió un pequeño y crucial texto llamado El Arte de Álvaro de Campos, como pórtico a una colección de poemas suyos que ocupa uno de los lugares más destacados en la galería de fantasmas ilustres de la lírica del siglo XX.

tabaqueria alvaro de campos

De Campos sabemos que era más bien alto para su mundo, que aprendió latín de un tío suyo que era sacerdote en Beira, que en una ocasión recorrió por placer durante sus vacaciones Oriente,  de lo que resultó un largo poema publicado en la revista Orpheu que llevaba por nombre Opiario, que usaba monóculo, que tenía tendencia a encorvarse, que con toda probabilidad descendía de sefardíes.

Y que dejó escritos una serie de poemas admirables en los que nos arrastra sin que podamos evitarlo, sin ni siquiera poder suavizarla un tanto, una incontenible fuerza emocional  de raíz whitmaniana y querencias futuristas (“un derramarse de emoción” los llegó a llamar Reis en su famoso y a su manera también sumamente emocionante y envenenado prólogo, pues para éste era insuficientemente poético que la idea sirviera, en lugar de dominar, a la emoción—de hecho acusa abiertamente a de Cámpos de escribir prosa ritmada, majestuosamente, eso sí, en lugar de verdaderos versos) que parece provenir de alguno de esos prodigios tecnológicos modernos e imponentes piezas de maquinaria que le fascinaban sobremanera, y detrás de la cual a menudo parece ocultarse, como el auténtico motor de todo ese irrefrenable dinamismo, una saudade profunda, una nostalgia hondísima de no se sabe muy bien qué grabada a fuego lentísimo sobre su fondo más íntimo, una elegante e imposible melancolía que expresa como ninguna otra cosa el corazón de Lisboa y que, por sus particulares constitución y disposición anímica, en más de una ocasión parece haberle acercado al suicidio.

En pocos poemas se expresa tan meridianamente su voz inimitable como en el citado Tabacaria, parlamento de un personaje que observa la puerta de un estanco desde la ventana de su habitación y siente dolorosamente que el espacio que media entre ambas (por donde discurren de alguna manera no sólo la gente que pasa sino toda la ciudad, en su cualidad más física incluso, el mundo mismo) resulta, pese a sentirse íntimamente hermanado con él y obligado por lazos de lealtad con el estanco,  insalvable fatalmente y sin remedio, pese a lo cual no puede renunciar a escribir los versos del poema como un hermosísimo y triste  “pórtico hendido hacia lo imposible”.

 

 

Paul Oilzum Only-apartments AuthorPaul Oilzum

Tal vez usted perciba por su cuenta que así es un poco la ciudad cuando alquile apartamentos en Lisboa Un triste y hermosísimo pórtico hacia lo imposible donde si uno fuma es tal vez para adquirir, entre meandros que forman una ruta propia, “la conciencia de que la metafísica es una consecuencia de sentirse uno indispuesto”.

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Oct 21
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En un antiguo documental televisivo, el señor Máximo Francisco Repilado Muñoz, más conocido como Compay Segundo, uno de los músicos y compositores cubanos más destacados del pasado siglo, recuerda, ya nonagenario, fumando un cigarro en el porche de su casa habanera la manera en que comenzó a fumar. Debía de tener—pero la memoria habita en el dominio de la imaginación y este es un recuerdo doble, el del músico y el de quien desde aquí y ahora relata la historia—unos seis o siete años y solía, de manera diríase que seductora y caribeñamente proustiana, encenderle, a petición de ésta, los cigarros a su abuela, una antigua esclava que murió libre bien pasados los cien años de vida.

lisboa <b>habana</b> humo

No es descartable que aquellos cigarros llevaran nombres que los introducen aún más de lleno en el terreno neblinoso y humeante de la literatura. Tal como relata Alberto Manguel en su magnífico libro Una historia de la lectura, entre las iniciativas sociales emprendidas por los primeros sindicatos cubanos del sector  de la fabricación de cigarros de mitad del siglo XIX ocupaba un lugar destacado el fomento de la cultura a través de la lectura. Con este propósito, el cigarrero y poeta Saturnino Fernández impulsó en 1865 el periódico La Aurora, rico tanto en artículos de denuncia de las condiciones laborales como en reseñas de libros, traducciones y textos literarios y escritos de divulgación científica.

Para salvar el principal obstáculo para la popularidad de la publicación, es decir, el hecho de que por esas fechas el número de trabajadores cubanos que sabían leer no alcanzaba el 15%, a Fernández se le ocurrió la idea de crear un nuevo puesto de trabajo, el del lector, pagado a escote por los propios trabajadores de las fábricas, que se ocupaba de leer en voz alta durante la jornada laboral  tanto el contenido de La Aurora como una serie de libros. Naturalmente las autoridades españolas, temerosas del posible contenido subversivo de tales actividades tardaron poco tiempo en prohibirlas, pese a lo cual las lecturas continuaron teniendo lugar en muchos lugares de manera clandestina. Ignoramos si alguno de aquellos cigarros que el Compay Segundo niño encendía en Combray (perdón, en Siboney o Santiago) para su abuela , acaso una de esas trabajadoras de las fábricas de cigarros que escuchaban mientras sus manos enrollaban tabaco las lecturas públicas, fue alguna vez un Montecristo, pero si sabemos que el nombre de este célebre tipo de habano, aún hoy uno de los más vendidos en el mundo, fue directamente inspirado por la novela de Dumas, al que los trabajadores llegaron a escribir poco antes de su muerte en 1870 para pedirle permiso.

Cuando en el documental le preguntan a Compay cómo sigue fumando a su avanzadísima edad, con lo malo que es el tabaco para la salud, la respuesta de este, servida con una de sus encantadoras sonrisas, es contundente: “El tabaco no mata, compañera, lo que mata son las prisas y el estrés”.

Paul Oilzum Only-apartments AuthorPaul Oilzum

Si alquila apartamentos en Lisboa ciudad que no en vano mira a la Habana e inspiró el célebre poema de Álvaro de Campos Tabacaría, comprobará que, con tabaco o sin él, hay pocas ciudades en Europa que se presten mejor y tan galanamente al ideal de una vida sin estrés y sin prisas

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Oct 14
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El Museo Chiado presenta hasta el 22 de enero de 2012 la exposición retrospectiva 30 Años del Premio AICA/MC de las Artes Visuales. Una Lectura del Arte Portugués, que toma obra de destacados artistas que han participado a lo largo de estos años en las exposiciones organizadas para la selección del premio, uno de los más destacados y antiguos premios de arquitectura de Portugal.

aicamc lisboa

Esta muestra abre paso al debate sobre el valor simbólico de la premiación y el rol que la Asociación Internacional de Críticos de Arte, ha cumplido en la historia del arte contemporáneo portugués. La idea es hacer una relectura crítica del proceso que en treinta años ha visto cambiar la sociedad, con sus consecuentes efectos en el arte.

Entre las obras con mayor relevancia que se exhiben está la de Joaquim Rodrigo Cardoso. Este hombre común y corriente que se dedicó a la pintura siendo mayor, gracias a involucrarse en tertulias intelectuales que lo llevaron a adquirir pasión por la poesía y las artes en general, será uno de los más destacados pintores portugueses de la corriente geométrica y un teórico interesantísimo. Nació en 1912 y sólo en 1949 expone por primera vez y lo hace con éxito rotundo. A comienzo de los 50 hace un recorrido por varios países de Europa y se impregna de las nuevas corrientes, traspasando a sus trabajos el abstraccionismo. A fines de los 50 y comienzos de los 60 su pintura va a tener los signos definidos de la corriente geométrica, influenciando a muchos artistas de su país y llevando a otros continentes su obra.

Otro autor cuya obra se encuentra en esta muestra es José Pedro Croft, uno de los artistas contemporáneos portugueses más conocido a nivel internacional. Su trabajo recorre las corrientes conceptual, minimalista y povera, aunque las rechaza por sentir que ellas lo encasillan. Sus trabajos los realiza fundamentalmente en esculturas muy delicadas, jugando con el vacío. Combina materiales, usando espejos y cristales para amplificar su lúdica propuesta de percepción espacial.

Una infaltable en esta muestra es la artista y fotógrafa Helena Almeida. Almeida es una artista portuguesa de talla internacional, hija del escultor Leopoldo de Almeida, que ha destacado por el trabajo de intervención fotográfico. Su complejo trabajo comienza con la creación de bocetos sobre las fotografías que quiere. Siempre son fotos de si misma tomadas por su marido, las que luego interviene pintándolas y adicionándoles objetos, para convertirlas en cuadros de aspecto tridimensional. Almeida comenzó a trabajar sus obras en los años 60, cuando se iniciaba el body-art.

Una interesante retrospectiva que permite visualizar los cambios en la cultura visual y la forma de mirar el arte, punto importante en la discusión que transforma las propuestas museísticas en que se enmarca la reflexión teórica de esta exposición.

Para más información http://www.museudochiado-ipmuseus.pt/en/node/1144

 

Nancy Guzman Only-apartments AuthorNancy Guzman

Buena época si decides arrendar en apartamentos en Lisboa porque no hay nada más bello que el mar y las tardes románticas a la orilla del mediterráneo para este otoño, que pueden ser estimuladas por una buena muestra de arte en el Museo Chiado.

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Oct 7
João Penalva en Lisboa
icon1 lisbonblogger | icon2 Lisboa | icon4 10 7th, 2011| icon35 Comments »
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Hasta el 9 de octubre el Centro de Arte Moderno de la Fundación Calouste Gukbenkian de Lisboa exhibe una interesante retrospectiva monográfica del artista contemporáneo portugués João Penalva. La muestra es la más grande realizada sobre su obra y muestra interesantes facetas de su trabajo que está realizado en diversos soportes, como la pintura, el cine, instalaciones.

joao penalva lisboa

La muestra comisariada por Isabel Carlos se detiene en dos etapas del trabajo de Penalva; la década de los 90 cuando trabaja en pintura y en su obra más reciente de producción audiovisual. Para el montaje de la esta exposición, Penalva participó activamente rediseñando los espacios de la sala, con el fin de dar el contenido preciso a su trabajo y lograr que los espectadores capten el eje central de su obra visual Texto e Imagen.

Penalva explora a través del teatro, el diseño y la imagen visual la percepción del público sobre el arte. Para eso, parte de la premisa que la percepción está marcada por la lectura y el proceso de codificación y decodificación que cada sujeto tiene desde la conciencia de si mismo y del medio que lo rodea, por medio de sus sentidos. Sin embargo, en el arte, esta percepción está dada por el desde el conocimiento racional de los objetos y como captamos visualmente a estos mismos. Por eso mismo resulta ser una interpretación significativa y mediada de las sensaciones.

Esta idea de la percepción tan estudiada hoy por diversas disciplinas, es también en el arte una permanente inquietud, puesto que el artista expresa sus propias percepciones y para fijar su foco de representaciones, el objeto no es de por sí la razón de la representación, sino es la actitud que toma frente al objeto.

De allí que sus obras visuales sean una herramienta clave para expresar esta compleja mirada sobre el arte y las representaciones que produce en el espectador. En este sentido, sus exploraciones a través del teatro, la fotografía y todas las expresiones del arte, ha sido una experimentación fundamental en la maduración de su trabajo.

João Penalva nació en Lisboa, en 1949. Obtuvo una licenciatura y un master en Bellas Artes en la Chelsea School of Arts de Londres, lugar donde ha residido desde 1976. Su trabajo en instalación y video arte ha sido objeto de elogios de la crítica más exigente y lo ha ubicado como el artista contemporáneo portugués más importante del siglo XXI.

Sus obras han estado expuestas en diferentes ciudades como Lisboa, Munich o Sydney y en las bienales de Venecia, Berlín y Sidney. Hoy sus obras son parte de las colecciones de lugares como el Museo do Chiado, del Centro Gallego de Arte Contemporánea, el Arts Council Collection de Gran Bretaña y del Musée d’Art Moderne Grand-Duc Jean –Luxemburgo, entre otros.

Para más informaciones http://www.gulbenkian.pt/index.php?article=3217&langId=1&format=404

 

Nancy Guzman Only-apartments AuthorNancy Guzman

Interesante panorama es esta exposición si vas a estar unos días en apartamentos en Lisboa sólo tienes que acercarte al Centro de Arte Moderno de la Fundación Calouste Gulbenkian y disfrutar de la obra de este gran artista. Luego tienes la excusa para ir por unas copas y conversar sobre tus percepciones.

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Oct 4
El libro de horas de Don Manuel
icon1 lisbonblogger | icon2 Lisboa | icon4 10 4th, 2011| icon35 Comments »
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No vamos aquí a hacer un tratado sobre bibliofilia (la rama del saber que trata sobre los libros bellos, hermosos, únicos, raros o imposibles), pero sí nos atrevemos a recomendar al viajero que pase por Lisboa que se acerque a ese templo que es el Museo Nacional de Arte Antiga de Lisboa. Si puede, que se detenga a admirar el ejemplar del Libro de Horas (que se supone) de Don Manuel. Y dicho esto así el lector no versado en asuntos de bibliofilia se preguntará qué es un Libro de horas. Así que empecemos por el principio.

libro <b>horas</b> don manuel lisboa

Aunque Gutenberg inventó la imprenta hacia 1450, la nueva herramienta no estuvo disponible en las ciudades más importantes de Europa (en América estaban en otra cosa) hacia finales del siglo XV. Hasta esa fecha, todos los libros eran manuscritos y para editar una obra se copiaba a mano. Por su alto coste de ejecución, los libros eran objetos preciosos, preciados y apreciados. Si, además, estaban iluminados, es decir, ilustrados o dibujados (por supuesto a mano y con materiales como el lapislázuli, la plata o el oro), se convertían en bienes solo al alcance de la realeza y la nobleza de alto rango (la de bajo tampoco podía permitirse estos lujos).

El uso de los Libros de horas comenzó a extenderse alrededor del año 1400 hasta 1550, es decir, cuando ya se había instalado la imprenta, pero esto tiene una explicación muy sencilla, ya que, por esa fecha, se produjo un aumento considerable de la riqueza y, además, estos libros, más que medios de transmisión de conocimiento, eran considerados obras de arte. Normalmente las iluminaciones las realizaba un buen artista  conocido en la época, aunque su nombre no haya llegado hasta nosotros. Los Libros de horas eran breviarios con las oraciones más importantes para rezarse durante el día. Estaban realizados en tamaño cuarto (como las novelas normales actuales), con una bonita encuadernación y solían tener una funda de terciopelo primorosamente bordada con el escudo del propietario y un cordón para llevarlo encima (como hacemos con el móvil). Libros de horas famosos son, por ejemplo, el de Isabel la Católica o del Duque de Berry. Por supuesto, son todos únicos.

Pues el Libro de Horas de Don Manuel que se encuentra en Lisboa pertenece a esta familia. Aunque no va firmado, se ve en él la mano de uno de los iluminadores más importante de su tiempo: Antonio de Holanda. No se sabe la fecha de ejecución, aunque se baraja como probable los años comprendidos entre 1517 y 1538. Hay investigadores que señalan una fecha posterior, después de 1521, cuando su propietario, a la sazón Don Manuel I de Portugal (el afortunado) ya había fallecido. Por eso se apunta a que fue un encargo de su hijo Juan III (el piadoso) para honrar a su padre. Quien quiera que fuera el dueño de tan magnífica obra, debió disfrutar de su caligrafía impecable y de sus bellas iluminaciones en témpera y oro. Hoy en día, un deleite al alcance de cualquier mortal que pase por Lisboa.

Candela Vizcaíno Only-apartments AuthorCandela Vizcaíno

Cuando salgas de alguno de los hermosos apartamentos en Lisboa rumbo al Museo Nacional de Arte Antiga, no te olvides de honrar esta magnífica tradición bibliófila haciéndote acompañar por un libro.

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Sep 28
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El Museo de Arte Contemporáneo del Chiado de Lisboa exhibe hasta el 5 de octubre Arte Portugués del Siglo XX (1910-1960). En esta exposición curatoriada por Adelaida Ginga, destaca la obra de los artistas que se inscribieron en la vanguardia del arte portugués y hace parte de una trilogía de muestras que ha organizado el museo para conmemorar el centenario de su fundación como espacio para acoger el arte contemporáneo.

arte portuguese siglo xx chiado lisboa

Durante las primeras décadas del siglo XX, Portugal vivía los sueños de libertad republicana y la revolución era una posibilidad cercana, a tal punto, que en torno a estas utopías se van a  desarrollar interesantes movimientos de artistas vanguardistas que van a dinamizar el proceso político que concluye con la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar en 1926 y el cierre de una etapa de libertades.

Durante los años 40, la falta de libertad fortaleció la rebelión y la protesta social, con ello la represión a los movimientos políticos opositores, a los dirigentes sindicales y a los intelectuales. Esta situación generó la respuesta de muchos artistas que a través de sus obras expresaron el momento político.

Entre las obras que se exhiben está la de Amadeo de Sousa Cardoso. Si bien Cardoso muere en 1918 producto de la epidemia de gripe española que sacude a la península, fue el precursor de la vanguardia y el modernismo en el arte portugués. Su obra magnífica tomo elementos tanto el expresionismo como el impresionismo y del cubismo, rechazando la inscripción en alguna de las corrientes de moda en aquellos años. Al final de su carrera se sumó al abstraccionismo y experimentó con nuevas formas de representación, como collages y obras en soportes no convencionales.

La obra La Revuelta de las Muñecas, de Eduardo Viana, es una las pinturas representativa del post impresionismo portugués y es una pieza que revela la influencia que tuvo de Robert Delaunay en la obra de Viana, producto de la amistad que trabaron mientras pasaba una temporada en Lisboa. Viana, junto a de Sousa Cardoso y Negreiros Almada marcan el inicio de la pintura moderna de Portugal.

El expresionista más destacado de Portugal, Mario Eloy está presente con Autoretrato. Su estilo va a estar marcado por Picasso y el expresionista Carl Hofer. Sin embargo, al final de su carrera va a sentar las bases del surrealismo en la pintura portuguesa con su obra Entierro.

Entre los artistas más recientes está la obra Gadanheiro de Julio Pomar, representante del neorrealismo portugués de los años 40 a los 50. Las esculturas Adán y Eva de Ernesto Canto de Maia, la pintura al óleo Carne Vegetal de Marcelino Vespeira.

Sin duda la mirada moderna de la fotografía no podía estar ausente de esta exposición sobre arte contemporáneo y para ello nada mejor que la obra de Fernando Lemos, que con la obra Eus, expresa el sentir de la vida clandestina en la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar.

Para más información http://www.museudochiado-ipmuseus.pt/en/node/1058

 

Nancy Guzman Only-apartments AuthorNancy Guzman

Nada más maravilloso que mirar la historia a través de arte, y en eso esta muestra es una excelente demostración que arte, política e historia van siempre por la misma senda. Así que si vas a pasar unos días en apartamentos en Lisboa ven a deleitarte con las mejores obras de arte de Portugal.

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Sep 23
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La construcción de la iglesia se inició en 1779, a discreción del rey Pedro III de cumplir la promesa que le hizo a su esposa Doña María I, después de tener a sus hijos. Los trabajos de construcción de este famoso monumento se iniciaron bajo la supervisión de algunos arquitectos destacados de la década, como Manuel Reynaldo y Vicente Mateus. Esta basílica se construyó en uno de los extremos de Lisboa, lejos de las zonas más concurridas y la pobreza de la ciudad.

basilica estrella lisboa

Construida en una colina, esta iglesia se encuentra en el este de la ciudad de Lisboa, con una bella cúpula en la cima. El edificio también tiene dos torres de gran tamaño que están decoradas con grabados de santos. El interior es muy espacioso y luminoso.

La iglesia es de un diseño muy cuidado y decorado con esculturas de mármol de color verde, rosa, amarillo y otros colores, como también con antigüedades que se pueden encontrar en su interior. En una habitación interior hay algunas figuras de terracota y obras de arte. El Jardim da Estrela se encuentra en frente del monumento y  es considerado como uno de los parques más grandes y bellos de Lisboa. El jardín está lleno de diferentes especies de plantas cuyos cuidados intensivos están a cargo de jardineros profesionales. La famosa banda que toca en la noche es una especialidad de este lugar que atrae a mucha gente. También se pueden encontrar infinitas esculturas antiguas dentro de la iglesia.

La iglesia también tiene algunas pinturas hechas por algunos artistas de renombre de la época, como por ejemplo Pedro Alexandrino y Botoni Pompeu. El encantador y estimulante ambiente del monumento aclara el ánimo de cualquier visitante. Esta basílica da buen ejemplo  del primer del arte barroco religioso. Después de llegar a la iglesia, se puede subir y ver las hermosas calles y los paisajes de la ciudad de Lisboa. Pero la atracción principal en la iglesia es el corcho que consiste en más de 500 figuras diferentes.

Dirección:

La Basílica de la Estrella, Largo da Estrela, Lisboa

Horarios:

Abierto diariamente de 8:00 a 13:00 y 15:00-20:00.

Cerrada el 1 de enero y el 25 de diciembre de cada año.

Entrada:

La entrada a la basílica es gratuita.

 

John Only-apartments AuthorJohn

Esta basílica es famosa en Lisboa y es muy conocida en todo el mundo. ¿Por qué no alquilar apartamentos en Lisboa y visitar una de las basílicas más preciosas de la ciudad?

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Heloise Battista Only-apartments TranslatorTraducidos por: Heloise Battista
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Sep 22
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Si hay un lugar favorito para los turistas que visitan Lisboa, sin duda, éste es el Café Brasileira situado cerca del Chiado, en la Baja. Su espectacular decoración modernista, unida al mito de Fernando Pessoa, el poeta en lengua portuguesa de mayor renombre internacional, compensa con creces el bullicio del local en temporada alta.

cafe brasileira pessoa

El Café Brasileira es probablemente el establecimiento de este tipo más antiguo de Portugal. Sigue la estela de los cafés bohemios de París, Berlín e, incluso, Madrid, pero con el carácter peculiar del alma lisboeta. Nació en 1905 como tienda de ultramarinos especializada en la venta directa de grano brasileño, un tipo de café desconocido para los paladares europeos de entonces. Su propietario, Adriano Telles, un auténtico emprendedor, para hacer ver a su potencial clientela las bondades de su producto, no se le ocurrió otra cosa que invitar a todos aquellos que compraran un kilo de café  a una taza del mismo realizado en la propia tienda. La consumición obsequiada podía considerarse un antecedente de la famosa bica. A partir de aquí, y tomando como modelo los cafés que proliferaban por todo Europa, se rehizo el establecimiento con la magnífica decoración Art deco que hoy conocemos.

Con la apertura del café como tal al público, no tardaron en llegar las tertulias políticas y literarias. La revista Orpheu, dirigida por Henrique Rosa, tuvo su cuartel general entre los espejos y las lámparas modernistas del Café Brasileira. Además, a partir de los años 20, sus paredes funcionaron, también, como galería de arte. Aquí se colgaron cuadros de lo mejorcito de la vanguardia plástica lusa: António Soares, Eduardo Viana o José Almaida de Negreiros. Los propietarios (en pago por la organización de cada muestra) se quedaban con alguna obra. Estos cuadros fueron vendidos (parece que bastante bien) a un coleccionista privado a finales de los sesenta y, ante tan lucrativo negocio, los dueños han retomado esta actividad para alegría de los artistas contemporáneos y deleite de los clientes.

Pero si hay un personaje que se ha quedado tan vinculado al establecimiento que se ha inmortalizado, en la terraza, mediante una escultura de bronce a tamaño natural, sin lugar a dudas, éste es Fernando Pessoa, el gran bardo de las letras lusas. En el Café Brasileira pasaba las horas leyendo, realizando las traducciones con las que se ganaba la vida como freelance, escribiendo poesía frenéticamente, tomando su bica con mucha azúcar y también pasándose con la absenta, causa probable de la cirrosis hepática que se lo llevó a la tumba. Para el poeta, los cafés formaban parte ineludible de su forma de vida. Eran los compañeros del solitario que se inventó los heterónimos, personalidades totalmente distintas que conversaban y discutían entre sí. Álvaro de Campos, Ricardo Reis, Alberto Caeiro o Bernardo Soaeres (el más cercano al poeta) escribieron en las mesas del Brasileira los versos más memorables de la lírica lusa y para muestra un botón sacada de Tabacaria: “…tengo en mí todos los sueños del mundo”.  Cuando con un sueño es suficiente para vivir, Pessoa los tenía todos.

 

Candela Vizcaíno Only-apartments AuthorCandela Vizcaíno

Los que se sientan con el espíritu acorde y quieran rememorar tan exquisitas huellas tan salo hay que proveerse de alguno de los apartamentos en Lisboa y recorrer lentamente esta ciudad poética y un poco melancólica cuando le invade la “saudade”.

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Sep 19
Lisboa como ciudad serpiente
icon1 lisbonblogger | icon2 Lisboa | icon4 09 19th, 2011| icon33 Comments »
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En uno de sus artículos para la revista uruguaya Ramas frías el escritor de Samoa Albert Hanover comunica el mal sabor de boca que le dejó en una ocasión el hecho de que las multitudes que abarrotaban la sala donde Alejandro Jodorowsky acababa de dar una  brillante conferencia le siguieran y escucharan cada una de sus palabras como si se tratara de un gurú investido de sabiduría divina.

lisboa <b>ciudad</b> serpiente

Quiso marcharse enseguida recién terminado el acto, pero una amiga que había recorrido una larga distancia para no perdérselo le había comprado por sorpresa el último libro de Jodorowsky y no tuvo más remedio que hacer cola con ella para que el creador de la psicomagia se lo firmara. Como no le agradaba la  tensa atmósfera de idolatría, decidió en el último momento dar un cambiazo de ilusionista y, escamoteando el libro recientemente regalado,  pedirle a Jodorowsky, que le firmara otro que llevaba en su bolsa, que resultó ser un ejemplar de El viaje vertical de Vila-Matas, lo que desconcertó considerablemente al chileno, cuyo colosal ego de actor parecía estar encantado hasta ese momento con el baño cuasi-sectario de multitudes acríticas. Cuando éste inquirió el porqué ligeramente desorientado, Hanover respondió “por amor a la impostura, para despistar a mis biógrafos y porque en su última novela Vila-Matas dice que alquiló cuando era joven una buhardilla en París donde había vivido el mago Jodorowsky”

–“ El mago Jodorowsky, ¿eh?” respondió sonriendo con lenta, ensimismada complacencia, y lo firmó con agrado  y un guiño cómplice.

Menos de un año más tarde quiso el azar que la situación se invirtiera como en un espejo, cuando en un evento le presentaron a Vila-Matas y Hanover le pidió que le firmara, tras relatarle la historia, el libro que llevaba ese día en la bolsa, que resultó ser un ejemplar, recién adquirido, del último publicado por Jodorowsky, El maestro y las magas. Como no parecía verlo claro, tuvo que recordarle que en sus libros había aprendido que escribir era una suplantación de personalidad en la que nos hacemos pasar por otro, lo que de repente le sonó como algo que, tal vez aplicado a otras cosas, podría haber dicho perfectamente Jodorowsky

Acaso no fuera del todo casual que el libro de Vila-Matas resultara ser precisamente El Viaje vertical, una raramente bella y seductora novela que Hanover leyó en un clima trágico y que describe un delirante y transformador viaje que excluye la posibilidad del retorno a casa. En él, la escala central es Lisboa, ciudad que se presenta memorablemente con las siguientes palabras: “A veces tengo la sensación de que surjo de lo que he escrito como una serpiente surge de su piel…Y creo que de la ciudad de Lisboa podría decirse algo por el estilo. Laberíntica, con miradores que ofrecen vistas extenuantes y con la eterna verdad vacía de su cielo, triste y cautivadora como ninguna. Lisboa es airosa en su serpentear, es una ciudad que a veces parece surgir como una serpiente surge de su piel. Atrapa al visitante…”

 

 

 

Paul Oilzum Only-apartments AuthorPaul Oilzum

Encontrará pocas lecturas más atractivas a las que entregarse cuando alquile apartamentos en Lisboa pocas que capturen mejor el ambiente de esta ciudad incomparable y le inviten a prolongar su estancia indefinidamente, o a dar desde ahí el salto a otro lado de las cosas.

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